SECCIONES

lunes, 27 de abril de 2015

Un día antes

—Ya sé que no es para bromear pero no lo hago con el siniestro ocurrido sino con el titular de prensa, desde mi punto de vista, defectuoso.
—¿Qué?
—Mira lo que dice El País del 2 de abril:
—¿Y?
—Pues… eso, que, por lo leído, planeaba matarse la víspera del siniestro, el día anterior al que lo hizo.
—¿¡!?
—Si el periódico no quería decir eso, podría haber redactado de otra forma; por ejemplo y para no cambiar palabra alguna del enunciado: “El copiloto, la víspera del siniestro, investigó métodos para matarse” Quedaría mucho más claro, ¿no?
—Tú, como siempre, un tiquismiquis, ¿quién se va a dar cuenta de eso?
—Yo y, supongo, muchos otros.
—¿¡Muchos!?
—Bueno… bastantes.
—¿¡Bastantes!?
—Bueno… unos cuantos.
—¿¡Unos cuantos!?
—Bueno… unos poquitos.
—¿¡Unos poquitos!?
—Bueno… alguno.
—¿¡Alguno!?
—¡Vete a la mierda!


1 comentario:

  1. Muy bueno, Pepe. Eso se le permitía a Cervantes (Pidió las llaves a la sobrina del aposento), pero a ningún otro. Un abrazo.

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