SECCIONES

viernes, 5 de agosto de 2022

A los 20, a los 40 y a los 60

Otra novela que promete; menos mal, con lo que últimamente me cuesta hallarlas de mi gusto. Nada más comenzarla, me encuentro con algo que me llama mucho la atención. Es algo que le dice —se lo diría; realmente lo piensa— el personaje principal de la obra, una mujer, ya sexagenaria, a su marido, que le reprocha no salir de su estudio, rodeada siempre de tanto libro que ya ha leído o que no va a leer:

A ti qué te van a importar los libros, habría querido decirle. O ¿tú crees que los libros son para leerlos una sola vez? Pero no dijo nada porque la relación de ella con sus libros también es ambigua, problemática. Porque a los veinte, una biblioteca es una ilusión, a los cuarenta un lugar de plenitud y a los sesenta un recordatorio permanente de que la vida no te va a alcanzar para leerlos todos. (Bonnett, Piedad: Qué hacer con estos pedazos. Barcelona: Alfaguara, 2022, pág. 12).

Lo entiendo y lo comparto. Mi relación con los libros también es problemática.

 

viernes, 29 de julio de 2022

Privatización

Titular de prensa: «Un estudio de la Universidad de Oxford relaciona la privatización sanitaria con el aumento de la mortalidad evitable en Inglaterra» (Güell, Oriol, El País, 06-07-2022).

Y en el interior del artículo leo: «Un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Oxford y publicado el viernes en la prestigiosa revista The Lancet Public Health ha agitado ahora con fuerza las aguas de esta controversia. El trabajo, que analiza en su totalidad el impacto de la privatización de servicios por casi 240.000 millones de euros en 173 áreas sanitarias de Inglaterra entre 2013 y 2020, relaciona esta medida con un “empeoramiento de la asistencia sanitaria” y un incremento de la mortalidad evitable entre la población. Se considera un fallecimiento como evitable si el paciente hubiera sobrevivido con un diagnóstico temprano y una buena atención sanitaria.».

Terrible, ¿no?

 

viernes, 22 de julio de 2022

Confabulación

Lo leí hace unos días: «La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha multado con 203,6 millones de euros a seis de las mayores constructoras españolas (Acciona, Dragados, FCC, Ferrovial, OHL y Sacyr) por alterar durante más de 25 años “miles de licitaciones públicas destinadas a la edificación y obra civil de infraestructuras como hospitales, puertos o carreteras”. Según afirma el supervisor de competencia, las constructoras se reunían semanalmente para intercambiar información y decidir los contratos en los que compartirían “trabajos técnicos”.» (Muñoz, Ramón, El País, 07-07-2022).

Y se me ocurre que la cantidad impuesta por la CNMC habrá resultado irrisoria para las empresas multadas, que, quizás, ya la tendrían en cuenta —incluso una cantidad mucho mayor— como calderilla para sus imprevistos cuando llegara el caso.