SECCIONES

viernes, 20 de febrero de 2026

Escroleando

En la conversación que mantenemos acerca de los muchos titulares que, sobre la felicidad y las formas o maneras de llegar a ella, te encuentras cuando andas escroleando en el móvil, me sorprende (aunque no tanto: diría que, de alguna manera, me lo esperaba) tu idea de que, para ser feliz en la vida, es muy importante, entre otras cosas, haber tenido suerte en el sorteo, en el azaroso y desigual reparto de cerebros que te ha deparado la tómbola —lotería, rifa— de la misma, lo que no quiere decir —te apresuras a decir como aclaración— que sea ventajoso para ello uno de alto rendimiento, de alto coeficiente; quizás… todo lo contrario: probablemente sea mejor uno normalico tirando a bajo o realmente bajo, pues, por lo que sabes, la felicidad no va asociada, en proporción directa, al cociente intelectual.

 

viernes, 13 de febrero de 2026

Miguelito y su dedo

Me acuerdo ahora del extraordinario humor del grandísimo Quino, cuando me viene a la cabeza —no sé a cuento de qué— la imagen de una tira de Mafalda en la que se ve —la busco y me cercioro de ello— en la primera viñeta a uno de sus personajes habituales, Miguelito, que mira a lo lejos la torre de una casa al tiempo que tapa parcialmente su visión interponiendo el pulgar de su mano izquierda entre su mirada y la distante imagen de la torre.

—¡Sorprendente! ¡mi dedo es más grande que la torre de aquella casa! —le dice el chiquillo a Mafalda, que está junto a él e interviene a continuación con una pregunta:

—¿Sabés por qué lo ves más grande, Miguelito?

—¡Claro! —responde el niño de inmediato— porque el dedo es mío y me importa muchísimo más que la torre.

De una lógica aplastante: es evidente que el dedo es muchísimo más pequeño que la torre, pero… es SU dedo.

 

viernes, 6 de febrero de 2026

El palo y la zanahoria

Dice la filósofa Victoria Camps, una autoridad en la materia, que

Buscamos la píldora de la felicidad pero no existe; es una búsqueda que dura toda la vida.

Mestres, Marc, 08-05-2025, La Vanguardia: «Victoria Camps, filósofa de 84 años: “Buscamos la píldora de la felicidad pero no existe; es una búsqueda que dura toda la vida”».

Y a ti, pesimista a tu pesar, pronto, te viene a la cabeza que esto es como lo del palo y la zanahoria; sí, que siempre te van —te vas, mejor dicho— arreando, espoleando, azuzando, «animando» con ese palo imaginario… pero nunca consigues alcanzar la zanahoria: apenas…, y de vez en cuando, algunos trocitos de la misma.

Aunque, en realidad, lo que quiere decir, lo que defiende la catedrática emérita de la Universidad de Barcelona (queda claro cuando sigues leyendo el artículo) es que

la verdadera felicidad no se alcanza con fórmulas mágicas, sino con esfuerzo, cultura y un trabajo constante de autoconocimiento individual y colectivo.

Amén.

 

viernes, 30 de enero de 2026

Biblioteca guay

Un problema.

Recibo un guasap de una persona que, tras presentarse, me dice que trabaja en un medio de comunicación —una televisión regional— y que, buscando información, le han pasado mi contacto y le han dicho que yo soy «amante de la lectura», y que tengo «una biblioteca guay»; a continuación, me pregunta si es cierto lo de la biblioteca y si me «gustaría que la grabáramos» para el programa que ella hace.

Lo que entiendo es… que quiere venir a mi casa, acompañada de una cámara, y hacerme unas cuantas preguntas (supongo que las típicas en estos programas: que cuántos libros tengo, que si los he leído todos, que…), al tiempo que toma imágenes en vídeo de los volúmenes que hay en mis estanterías.

En vez de contestar por guasap, copio su número de teléfono, la llamo inmediatamente y le digo que no, que, si bien es cierto que tengo una biblioteca que se puede calificar de decente, está repartida por todas las habitaciones de la casa y no muy bien organizada, y que, además, me supondría un problema mostrarla en televisión, pues sufro de miedo escénico.

Muy simpática, me dice que lo entiende, que no pasa nada, que no me preocupe…

Y se acaba el problema.