SECCIONES

viernes, 8 de enero de 2021

Zocata

Recuerdo perfectamente cómo era una zocata (su imagen reapareció en mi cabeza no hace mucho cuando estaba leyendo El comisario Soto, de Mariano Sanz): una pieza de madera ahuecada a modo de rígido guante que se vendía —muy poco ya en mi niñez— en la tienda de mi padre para uso de los segadores, aunque no conocí personalmente a nadie que la utilizara.

Se colocaba en la mano contraria a la que manejaba la hoz o la corvilla, envolviendo sus dedos corazón, anular y meñique (dejaba fuera de su protección el pulgar y el índice), con la finalidad de evitar en lo posible que, en el duro trabajo de la siega, debido a alguna negligencia, a la rutina, a un descuido…, el cortante filo de la herramienta se llevara por delante algún dedo o provocara alguna cortadura de importancia.

He leído que en otros lugares la llaman «zoqueta», pero me parece más lógico, más acorde, el término «zocata», que supongo relacionado con el de la mano en la que comúnmente se colocaba como protección: la izquierda, la zurda... la zocata.

zocato, ta (De zoquete)

1. adj. coloq. zurdo. U. t. c. s.

4. f. coloq. Mano o pierna izquierdas.

(Real Academia Española)

Imágenes. Bajo este párrafo, dos fotografías: en primer lugar, la de una corvilla y dos zocatas, y debajo, la de una hoz y una zocata (tomadas ambas de un trabajo encontrado en internet: «Aperos, aparejos y otras herramientas de antaño propias de la agricultura de Cenizate», de Juan Sáez Descalzo, que, por cierto, llama «zoqueta», como la RAE, a lo que yo denomino aquí «zocata».

 

Nota. En un libro de cuentas que, en la primera mitad de la década de los cincuenta del siglo pasado, llevaba mi padre en la tienda para anotar lo que vendía fiao, he encontrado que en 1954 una corvilla tenía un precio de diez pesetas.

 

viernes, 1 de enero de 2021

Parcelas

Se enteran de que estudiaste música durante catorce años en el conservatorio, y se extrañan cuando, ante sus curiosas preguntas, respondes que no sabes tocar el piano, ni la guitarra, ni el violín, ni…; se suelen sorprender bastante cuando les dices que solo tocas, y medianamente bien, no de maravilla, la «flauta de pico», el instrumento que estudiaste seriamente (mejor que no les digas «flauta dulce»: posiblemente les dé la risa).

[…] Un científico de una rama determinada suele saber muy poco de las otras ramas de la ciencia. (Uriarte, Iñaki: Diarios 2004-2007. Logroño: Pepitas de calabaza, 2010, pág. 154).

Pues… en el amplísimo mundo de la música… igual o parecido que en el de la ciencia. ¿Por qué habría de ser distinto?