Vicente
Medina (1866-1937), en Aires murcianos,
utiliza las dos palabras de la locución adverbial “a bonico” unidas, formando el adverbio abonico, con el mismo significado ya visto: en voz baja, sin
levantar la voz.
Nota: La “rojita”,
en los distintos ejemplos, es mía.
Abonico
(fragm.)
Recibí tu carta
y, como una música
dulce en el
oído,
llevo, desde entonces,
aquello que dices:
«Leyendo
tu carta estoy abonico» . . .
[…]
MEDINA, Vicente (1981): Aires Murcianos,
Academia Alfonso X El Sabio, pág. 226.
Debo confesar que fue Vicente
Medina, si se puede decir así, quien “me convenció”, y, a las pocas semanas
de comenzar con el blog, A bonico,
que seguía al DRAE, pasó a ser Abonico,
siguiendo ahora al ilustre autor de Archena.
Incluso encontramos en el escritor archenero (misma
obra, pág. 87), arrebonico, que parece querer potenciar la expresión.
A la ru ru, mi nene…
(fragm.)
[…]
Ya no llora el nene...
Pa no dispertarlo,
Juan no se atermina
ni a sentar los pasos
y, heläo de frío,
muy arrebonico
le sigue cantando.
[…]
También utiliza Vicente Medina (misma obra, pág. 133) abonico con el significado de “en silencio”, la segunda acepción de
la locución adverbial a bonico en el DRAE.
Bendición
(fragm.)
[…]
La moza que a la sombra de los
nogales
animosa y alegre la ropa lava,
con los brazos esnúos y el seno
abierto
luciendo una hermosura de carne
blanca,
de puntillas al
mozo llega abonico
y dándole en el brazo, le aboca
el agua
que, cayéndole encima,
tóico lo cala...
[…]
José
Frutos Baeza (1861-1918), en Cajines y
Albares, utiliza aboniquio,
una variante del diminutivo murciano, que, en vez de hacer la terminación en –ito, -ita, -itos, -itas, utiliza las terminaciones –ico, -ica, -icos, -icas, e –iquio, -iquia, -iquios, -iquias.
El
primer Exploraor
de la tropa de la Urdienca
(fragm.)
[…]
Mi zagal, que es mocetiquio
(trece años cumplió en las
brevas)
se ha mercao una arcancía
y está arrejuntando perras,
habla solo y
aboniquio
y tie a su maere en sospecha
[…]
FRUTOS BAEZA, José (2012):
Cajines
y Albares, Editorial MAXTOR, pág. 185.
Y este mismo autor, en Desde Churra a la Azacaya (Murcia, 1915), escribe un verso que
dice:
“Dijo na de aboniquio, sino bien recio”

