Una de las bondades que observas en la escritura —en el hecho de escribir—, sobre todo si esta es sosegada —y la tuya suele serlo—, es que te obliga a pensar, a seleccionar y ordenar las ideas, a exponerlas con cuidado, y…, como consecuencia, te lleva también a una mejor expresión oral: hablas mejor, más reflexivo, más cauto… y creo que con más conocimiento (¿sabiduría?). Hay quien dice, y no me extraña nada, que piensa mejor, que solo sabe hacerlo bien, cuando escribe.
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